RESIDUOS SÓLIDOS Y PELIGROSOS. SU DISPOSICIÓN INADECUADA Y EFECTOS CONTAMINANTES SOBRE SUELO Y SUBSUELO


Ing. Mario Herrera Moro C.
Biól. Víctor Zamayoa Montenegro

INTRODUCCIÓN:

Los residuos generados en las ciudades, se estima que en un 83%, son dispuestos de manera inadecuada, principalmente en "tiraderos a cielo abierto", clandestinos o en "basureros municipales", mientras que de los residuos industriales, apenas cerca de una cuarta parte, cuentan con tratamiento o disposición final de manera adecuada, el resto de los residuos seguramente paran en sitios sin control o en los mismos tiraderos municipales, atentando contra el ambiente, contribuyendo en no pocos casos en el origen de la contaminación del aire, del suelo y subsuelo, de los mantos acuíferos, etc., práctica que originan muchos de los problemas de salud del siglo XX.
Aunado al crecimiento poblacional y al desarrollo industrial, la generación de residuos en México, es ya un asunto cuya solución es improrrogable, para ilustrar baste considerar que, un mexicano promedio, produce aproximadamente cerca de 0.135 m3 de basura al mes; si consideramos que en el Valle de México habitan aproximadamente 15 millones de habitantes, tendríamos que ellos generarían alrededor de 2.02 millones de metros cúbicos mensualmente y en la República Mexicana con casi 98 millones de habitantes, se tendrían poco más de 13.23 millones de metros cúbicos. Si esa cantidad de basura se colocara en trailers que de ordinario tienen una capacidad de 21 m3, se requerirían más de 630 mil trailers que harían una fila de casi 10,000 kilómetros de largo, equivalente a la distancia de ida y vuelta de Mérida a Tijuana y un poco más.

INFRAESTRUCTURA.

La infraestructura en rellenos sanitarios para el manejo adecuado de los residuos municipales, cuyo diseño, construcción y operación, se realice atendiendo los aspectos normativos básicos (en particular la Norma Oficial Mexicana NOM-083-ECOL-1996 que establece las condiciones que deben reunir los sitios destinados a la disposición final de los residuos sólidos municipales), son muy pocos; considerando esto, a nivel nacional no existen más de 44 sitios con estas características según la Secretaría de Desarrollo Social.


Existen muchos sitios que han sido concebidos como rellenos sanitarios e incluso se ostentan como tales, pero que distan mucho de serlo en realidad, bien sea por que no fueron construidos de manera adecuada, o bien porque su operación no se realiza como marcan los cánones para este tipo de infraestructura.
En cuanto a los sitios de disposición final de residuos industriales peligrosos, el rezago es aún más evidente, ya que solamente existe uno actualmente en operación, en Monterrey, N.L.
Han sido varios sitios que han sido valorados y sometidos a estudios para conocer su aptitud para albergar los residuos peligrosos, cerca de una docena de ellos, han mostrado su factibilidad por lo que han sido propuestos por la iniciativa privada, para desarrollar infraestructura para el manejo adecuado de ellos, sin embargo y debido a obstáculos conservacionistas, políticos y sociales, se han visto rechazados por la opinión pública por una desinformación dirigida por grupos de activistas que han impedido el asentamiento de este tipo de obras de inversión tan necesarias en la actualidad, así como han promovido el cierre u operación de otras dos, una en Hermosillo, Son., y una segunda en Guadalcazar, S.L.P.

Generación de Residuos a Nivel Nacional

Municipales

Industriales

      
Zona Producción
(Miles de Tons/año) Fronteriza 2,000 Norte 6,300 Centro 13,900 D.F. 4,400 Sureste 3,800
  
Zona Producción
(Miles de Tons/año) Fronteriza 62 Norte 2,006 Centro 5,067 D.F. 603 Sureste 262

Total 30,400

Total 8,000

CONSECUENCIAS

Las consecuencias por el mal manejo de los residuos, dada la falta de infraestructura para su disposición son múltiples e innumerables, pero a grandes rasgos se puede mencionar que son: la contaminación atmosférica, la contaminación del suelo y subsuelo y por ende tanto de los cuerpos de agua y corrientes superficiales como subterráneas, efectos que se hacen sentir sobre la flora y la fauna silvestre y que se revierten irremediablemente contra el hombre mismo, en distintos grados, pero que si no se toman las medidas pertinentes en el corto tiempo, las consecuencias pueden ser de gran magnitud y sin lugar a dudas muchas de ellas irreversibles o muy costosas, tanto en desde el punto de vista ecológico, como en la esfera de la salubridad humana.

 


Es claro que la disposición de los residuos a cielo abierto genera hacia la atmósfera en el mejor de los casos solamente olores ofensivos, pero lo peor y más realista es que, las cada vez más insalubres condiciones del aire que respiramos, es en parte por ese mal manejo de nuestros residuos, que por efectos del viento, le carga con agentes bacterianos, virulentos o fúngicos e inclusive con partículas y gases tóxicos. Verdaderamente nos sorprenderíamos de conocer, los resultados de los análisis del aire, que diversos estudiosos del tema han realizado en distintas partes del país, por ejemplo en muestras obtenidas del Zócalo capitalino y presentadas en el 3er Congreso de Biología de la Contaminación en 1983, se encontraron desde bacterias fecales, hasta cepas de hepatitis C, además de Salmonela, Proteus, Amebas, y otros organismos patógenos. Todo ello forma parte de las razones por las que las enfermedades respiratorias y gastroenteritis asociadas, se encuentren entre las primeras causas de mortalidad en nuestro país.
El suelo con estas malas prácticas de disposición de los residuos, es uno de los elementos del ambiente que es afectado de manera directa, cambiando su calidad. La dinámica de movimiento de los elementos contaminantes de la basura en el suelo y subsuelo, es un tanto compleja, teniendo que en primer lugar, que los residuos dispuestos sobre él, quedan expuestos a ser arrastrados por las aguas pluviales hacia cuerpos de agua y corrientes superficiales, en seguida, favorecen la generación de lixiviados que con los producidos normalmente por la descomposición de la materia orgánica, se mueven tanto horizontal como verticalmente en el subsuelo, principalmente en aquellos sedimentos granulares o rocas fracturadas con permeabilidades mayores a 1 x 10-5 cm/seg, donde llegan a contaminar los mantos acuíferos. Dependiendo del tiempo y de las características de los materiales del subsuelo, dichos contaminantes pueden alcanzar aún los mantos acuíferos más profundos. Por ejemplo, en un sitio en el que la litología del subsuelo constituida por gravas limosas, arenas y limos arenosos con una permeabilidad promedio de 3 x 10-4 cm/seg, las mezclas presentes en los lixiviados, llegarían a contaminar acuíferos situados a una profundidad de 9.45 metros, en solamente un año.
Existen sin embargo, algunos sitios cuyas características geológicas, les proporcionan ciertos atributos que de manera natural impiden el paso de los contaminantes a capas profundas del subsuelo, por lo que parte de las estrategias que se emplean para seleccionar los sitios de disposición final contemplan estudios para buscar precisamente sitios con estas características, es decir con permeabilidad menor a 1 x 10-7 cm/seg.
Otras de las consecuencias a veces menospreciadas por ser poco evidentes a simple vista, y a veces detectadas a largo plazo, es la afectación de la calidad del suelo para actividades productivas, ya que muchos de los contaminantes, que pudieron ser arrastrados por la lluvia o el aire, y depositados en suelos sanos, quedan mezclados con los mismos, siendo la causa de intoxicación de ganado alimentado por pastos del lugar, incapacidad del suelo para soportar cultivos de buena calidad sanitaria: Asimismo, la contaminación de los mantos acuíferos de los cuales se extrae con frecuencia agua para riego con consecuencias similares a las antes mencionadas, agua para abrevaderos de ganado e inclusive, agua para el consumo humano.
Un ejemplo de lo anterior, son los pozos localizados al oriente del cono volcánico de la Caldera en Ixtapaluca, constituido por materiales piroclásticos altamente permeables. Análisis practicados hace varios años, mostraron la presencia de colonias de coliformes fuera de norma y rastros de materia fecal en el agua proveniente de los mismos.
Por desgracia, como se podrá entender, el problema de contaminación del suelo y subsuelo no se limita al que se encuentra en donde se depositan los residuos, sino se extiende espacialmente y por lo tanto su control se dificulta y a veces, cuando se manifiesta el problema, la remediación es tan costosa o tan extensa, que no se lleva a cabo.
Cuando los problemas de contaminación se dan a nivel superficial y en pequeñas extensiones de terreno, existen técnicas financieramente viables para llevar a cabo su saneamiento, pero conforme la contaminación se extiende horizontalmente y sobre todo penetra en el subsuelo en el sentido vertical, las dificultades para sanear y restaurar los recursos, llámense edáficos, o acuíferos, llegan también a ser impracticables.
Considerar el suelo y el subsuelo como elementos del ambiente inertes (sin vida), ha motivado que su contaminación no se haya tomado en el pasado como importante, pero gracias al amplio bagaje que en conocimientos ha acumulado el hombre a veces a través de amargas experiencias, le ha permitido saber que estos elementos del ambiente, juegan importantísimo papel en la intrincada dinámica ecológica, en que los todos seres vivos de este planeta Tierra estamos inmersos.

ESTRATEGIAS

Con el afán de mejorar el manejo de los residuos, en beneficio de la sociedad, tanto los gobiernos federales, estatales como municipales y con el apoyo e intervención de instituciones académicas, órganos colegiados y estudiosos de la materia, se han instrumentado y desarrollado iniciativas para apoyar la construcción y habilitación de sitios que permitan lograr el objetivo de las políticas ecológicas para el seguro y eficiente manejo de los residuos, para ello, se ha recurrido a la utilización de lo que se conoce técnicamente como Rellenos Sanitarios; para el caso de los municipales, como sitios de disposición final de los industriales peligrosos.

Estos deben diseñarse y construirse con apego a la Normatividad Ambiental vigente atendiendo de manera especial a lo establecido en la Norma Oficial Mexicana NOM-083-ECOL-1995, así como en lo posible a lo indicado en el Proyecto de Norma NOM-084-ECOL-1995 (que establece los requisitos para el diseño, construcción, operación y monitoreo de rellenos sanitarios) y en la correspondiente NOM-055-ECOL-1993 (que establece los requisitos que deben reunir los sitios destinados al confinamiento controlado de residuos peligrosos), en la NOM-056-ECOL-1993 (que establece los requisitos para el diseño y construcción de las obras complementarias de un confinamiento de residuos peligrosos) y otros instrumentos aplicables. En estos instrumentos regulatorios, se señala considerar en los sitios, las condiciones Geológicas, Hidrológicas, Geohidrológicas y Climáticas, así como las distancias a Centros de Población y a Obras Civiles, que permitan salvaguardar la salud y calidad de vida de la población, de sus propiedades y de nuestro ambiente en general.

CONCLUSIONES.

La mala disposición de residuos en sitios que no cumplen con las características geológicas, hidrológicas, geohidrológicas, o en donde permanecen a la intemperie, como son los tiraderos a cielo abierto, provoca contaminación del aire, de los suelos, del subsuelo y de los cuerpos de agua y corrientes superficiales y subterráneas, traduciéndose en problemas de salud y deterioro del medio ambiente.
Una de las mejores estrategias para minimizar los efectos que dicha práctica ocasiona, es recurrir a los modernos sitios de disposición final, los cuales además deben ser construidos y operados bajo las más estrictas normas ambientales y de seguridad aplicables.


La adopción de medidas expeditas para satisfacer la demanda de disposición final de los diferentes tipos de residuos que se generan en el país, merece una atención prioritaria para lo cual debe hacerse conciencia de la urgencia, para permitir en un clima de concertación la instalación, la inversión y concretar en un futuro cercano, el desarrollo de este tipo de equipamiento en aras de facultar un desarrollo armónico entre el desarrollo y la conservación.
Los estudios del medio físico para conocer la aptitud de los sitios y de las obras de infraestructura para proteger nuestro entorno, en donde se pretendan realizar este tipo de obras, garantizará que México, se perfile como en un país de primer mundo, garantizando la calidad de su territorio y de vida de su gente.