6. OPERACIÓN Y MANTENIMIENTO

6.1 OPERACION

6.1.1 CLAUSURA DEL BOTADERO MUNICIPAL

Para la exitosa operación del sistema proyectado, se debe programar y

clausurar el botadero tradicional del municipio así como los demás botaderos existentes en la zona.

Para la operación de clausura del botadero, en lo posible se deben realizar las siguientes acciones:

Hacer pública la clausura del botadero, anunciando que ya no se permitirá la disposición de basuras en el lugar e informar además a la comunidad sobre la existencia del relleno sanitario para que se dirijan al mismo y su ubicación para obtener su cooperación.

En especial a los comerciantes, que esporádicamente generan gran cantidad de basuras y contratan a un particular para su disposición, informarles de la existencia del relleno sanitario, e indicarles que las depositen allí.

Colocar avisos informando a la ciudadanía las sanciones que se aplicarán a quienes infrinjan las normas dictadas al respecto.

Construir un cerco para impedir el ingreso de personas extrañas y de animales.

Realizar un programa de exterminio de roedores y artrópodos Figura 6. 1. En esta actividad es importante la asesoría de la División de Saneamiento Ambiental de los Servicios de Salud. Si esta etapa no se realiza, es posible que esos bichos, al no disponer de guarida y alimento (por el enterramiento de las basuras), emigren a las viviendas vecinas, con los consiguientes riesgos y problemas.

FIGURA 6.1

Exterminio de roedores

Inmediatamente después del exterminio, se procede a cubrir con tierra bien compactada todos los botaderos con una capa de 0.20 a 0.40 m de espesor, y se proveen los drenajes necesarios para evitar la erosión.

Sembrar vegetación sobre la tierra de cobertura en toda el área.

6.1.2 CONTROL DE OPERACIONES

Las labores en el relleno sanitario deben ser organizadas y supervisadas estrictamente para alcanzar los objetivos propuestos. Esto se logra con:

El control del ingreso de residuos sólidos (portería). Tabla 6. 1.

El control del flujo de vehículos (portería).

La orientación del tráfico y descarga (plaza de operaciones).

El descargue en el frente de trabajo (supervisor).

El control del tamaño y conformación de las celdas, con su respectivo material de cobertura (supervisor).

La distribución adecuada del programa de trabajo (supervisor).

El buen mantenimiento de las herramientas y dotación de implementos de protección de los trabajadores (supervisor).

La vigilancia para impedir el ingreso de animales y personas extrañas, y la excavación de materiales de los residuos sólidos en las celdas ya conformadas.

6.1.3 MANO DE OBRA

En el relleno sanitario manual, como su nombre lo indica, todas las operaciones están basadas en el trabajo desarrollado por obreros del municipio o comunidad. El número de trabajadores necesarios depende de la cantidad de desechos sólidos a enterrar, de las condiciones del clima y del método de construcción del relleno entre otros (ver Capítulo 5, numeral 6).

Es necesario contar además con un responsable o supervisor de aseo que tenga los conocimientos necesarios para dirigir esta obra en constante operación.

6.1.4 HERRAMIENTAS

Para la operación del relleno sanitario manual, el equipo necesario se reduce al empleo de herramientas o utensilios de albañilería, tales como: carretillas de llanta neumática, palas, picas, azadones, barras, pisones de madera, así como de horquillas o rastrillos y un rodillo compactador. Figuras 6.2 a 6.4.

 

 

Tabla 6.1

Control de Ingreso de Desechos Sólidos

Día

Fecha

No. Viajes

DESECHOS SOLIDOS

MATERIAL DE COBERTURA

m3

OBSERVACION

Volumen

m3/día

Cantidad

kg/sem.

Lunes

Martes

Miércoles

Jueves

Viernes

Sábado

Subtotal

Lunes

Martes

Miércoles

Jueves

Viernes

Sábado

Subtotal

Lunes

Martes

Miércoles

Jueves

Viernes

Sábado

Subtotal

TOTAL

Peso = Volumen x densidad

 

FIGURA 6.2

Herramientas de trabajo

FIGURA 6.3

Carretilla de llanta neumática de 120 litros

 

 

FIGURA 6.4

Barril de 55 galones acondicionado como rodillo compactador

La cantidad de estas herramientas está en función del número de trabajadores, y éstos a su vez dependen de la cantidad de desechos sólidos a enterrar en el relleno.

Para el acarreo del material de cobertura o basura, sobre las celdas ya construidas se recomienda la colocación en la superficie del relleno de unos tablones en forma lineal para facilitar el desplazamiento de las carretillas, sobre todo en época de lluvias, mejorando así los rendimientos en la operación. Figura 6.5.

6.1.5 CONSTRUCCION DEL RELLENO SANITARIO

El relleno sanitario manual debe llevarse a cabo siguiendo un plan general preconcebido, pero el supervisor estará facultado para obrar según su criterio cuando haya que resolver situaciones inesperadas como cambios de clima o emergencias.

Antes del inicio de la descarga de la basura, todas las obras de infraestructura del relleno deben estar construidas.

A diferencia de la operación que se realiza con equipo pesado, en la construcción de un relleno sanitario con operación manual, se recomienda que la basura y el material de cobertura sean descargados desde la parte superior de la celda ya terminada, a fin de facilitar el trabajo de los obreros para conformar la celda, manteniendo un frente de trabajo estrecho.

 

FIGURA 6.5

Desplazamiento de carretillas sobre el relleno

Es importante adiestrar a todos los trabajadores del servicio de aseo en las prácticas no sólo de construcción, operación y mantenimiento del relleno sanitario, sino también en todo el proceso del manejo de las basuras, destacando la importancia de cada actividad y el papel de su participación para lograr un buen trabajo.

El supervisor de aseo debe recordar que un trabajador tendrá mejores rendimientos, si le ofrecen buenas condiciones para el desempeño de sus labores.

Pasos para la construcción de las celdas:

Para la construcción de la primera celda se recomienda delimitar el área que ocupará, de acuerdo con las dimensiones estimadas basadas en la cantidad de desechos y grado de compactación fundamentalmente, esto dará una visión rápida y aclarará las dudas de los trabajadores.

Descargar la basura en el frente de trabajo a fin de mantener una sola y estrecha área descubierta durante la jornada y evitar el acarreo de larga distancia.

Esparcir la basura en capas delgadas de 0.20 a 0.30 m y compactar hasta obtener la altura recomendada para la celda en el frente de trabajo.

Cubrir las basuras compactadas con la tierra una vez al día al final de la jornada con el espesor suficiente para taparlas completamente y rellenar las irregularidades de la superficie.

Compactar toda la celda hasta obtener una superficie uniforme.

Una vez completada la primera base de celdas, se recomienda hacer transitar el vehículo por encima de ellas en los períodos secos para lograr una mayor compactación. Se descargan los desechos en el frente de trabajo y se esparcen de arriba hacia abajo, manteniendo una pendiente de 3:1 (H:V).

En las Figuras 6.6 a 6.24 se puede apreciar el método y la operación manual del relleno.

Método de área

FIGURA 6.6

Terreno preparado para la construcción del relleno

FIGURA 6.7

Descarga de los desechos sólidos

 

FIGURA 6.8

Esparcimiento de los desechos en el área delimitada para la celda

FIGURA 6.9

Compactación de los desechos con el pisón de mano

FIGURA 6.10

Extracción de la tierra para cubrir la basura

 

FIGURA 6.11

Cubrimiento de los desechos sólidos

FIGURA 6.12

Compactación de la celda terminada (Primera Celda)

FIGURA 6.13

Construcción de drenaje de gases

FIGURA 6.14

Construcción de la segunda celda apoyada en la primera

FIGURA 6.15

Construcción de la primera terraza del terreno

FIGURA 6.16

Construcción de la última terraza del terreno

FIGURA 6.17

Descarga de los desechos sólidos

FIGURA 6.18

Descenso y nivelación de los desechos

figura 6.19

Conformación de la celda diaria

FIGURA 6.20

Compactación manual

FIGURA 6.21

Trinchera en proceso de rellenado

FIGURA 6.22

Primera trinchera

FIGURA 6.23

Segunda trinchera

FIGURA 6.24

Avance del relleno en zanja directa

6.1.6 OPERACION EN EPOCA DE LLUVIAS

En los períodos de lluvias se presentan los mayores problemas de operación en un relleno sanitario, a saber:

Difícil ingreso de los vehículos recolectores por encima de las celdas ya conformadas y posibles atascamientos debidos a la baja densidad alcanzada con la compactación manual.

Dificultad para extraer y transportar el material de cobertura y arduo el trabajo de conformación de las celdas. Estos factores conducen a un menor rendimiento por parte de los operarios.

En ocasiones, debido a las fuertes lluvias, sólo es posible descargar la basura y el material de cobertura sobre la terraza, quedando retrasada la conformación y compactación de las celdas. Por consiguiente, si no se toman

las medidas apropiadas a tiempo, se va deteriorando la apariencia del relleno por la basura dispersa y la presencia de gallinazos.

Mayor producción de lixiviado debido a la lluvia que cae directamente sobre las áreas rellenadas.

Por lo anterior, es necesario tomar las siguientes previsiones:

Reservar algunas áreas en los lugares menos afectados por las lluvias, con accesos conservados para operar en las peores condiciones.

Construir una vía artificial, empleando para ello troncos de madera de 3 m de largo, conformando un "empalado o entarimado". Estos troncos deben ir unidos por medio de alambrón de 1/8" de diámetro. Una vez armado el módulo, se cubre con cascajo para evitar que los vehículos patinen sobre ellos.

Este camino artificial se construye de acuerdo con las necesidades y avance del relleno en módulos de 3 m de longitud por 3 m de ancho, dado que éste es el tamaño comercial de estos troncos, los cuales (los módulos) pueden ser reusados en el futuro.

Se recomienda que los módulos sean armados en el sitio; el terreno debe estar bien compactado, para disminuir asentamientos, procurando además darle un buen drenaje provisional en tierra. Figuras 6.25 y 6.26.

FIGURA 6.25

Construcción del módulo para el empalmado

 

FIGURA 6.26

Colocar cascajo sobre el módulo

Aprovechar los escombros, producto de la demolición de viejas construcciones para conformar y mantener algunas vías internas.

Durante uno o varios días en la semana reforzar la mano de obra, con una cuadrilla de dos o tres trabajadores más, para mantener el relleno en buenas condiciones mientras subsistan los factores adversos.

Programar el movimiento de tierra para los períodos secos, ya sea para la extracción del material de cobertura como para la apertura de las trincheras, dejando para la época de lluvias sólo el enterramiento de la basura.

Introducir como práctica de rutina en la operación del relleno, el cubrir las celdas con material plástico para impedir que las aguas de lluvia se infiltren a través de las basuras.

Mantener áreas estrechas de trabajo, apoyando las celdas sobre el talud del terreno, y superponer tres o más celdas cerca a la vía interna para que el avance sea más en altura que en extensión. Figura 6.27.

 

FIGURA 6.27

Operación del relleno en áreas estrechas para zonas lluviosas

6.1.7 SEGURIDAD DE TRABAJO

Debido al tipo de labores del servicio de aseo urbano (recolección, transporte y disposición final de basuras), los trabajadores están constantemente expuestos a accidentes en la vía pública como a enfermedades infecto-contagiosas por tener que trabajar con desechos potencialmente contaminados. Estos accidentes pueden tener dos orígenes: uno por condiciones inseguras de trabajo y otro por negligencia por parte del propio trabajador.

Las principales condiciones inseguras de trabajo son:

Recoger la basura manualmente, sin emplear guantes y recogedores, lo que puede producir cortes en las manos al encontrar vidrios rotos o metales afilados.

Manejar recipientes muy grandes, inadecuados para el almacenamiento de las basuras porque producen desgaste excesivo del trabajador, cortaduras, luxaciones y desgarramientos musculares al ser levantados para su traslado y vaciado al vehículo.

Trabajar en jornadas excesivamente largas, con la consiguiente fatiga de los trabajadores.

Carecer de uniformes adecuados y equipos individuales de protección.

Entre los actos de negligencia más comunes del propio trabajador se encuentran:

No usar el equipo individual de protección.

Ingerir bebidas alcohólicas durante la jornada de trabajo.

Levantar en forma indebida recipientes u objetos pesados.

No prestar atención al tráfico vehicular.

Por lo tanto, se deben identificar cuidadosamente todas las condiciones inseguras así como las causas más comunes de accidentes de trabajo y riesgos a que esté expuesto el trabajador, con el objeto de darles la solución adecuada.

Seguidamente se indican algunas recomendaciones para tratar de minimizar los problemas anteriores:

Tratar de evaluar las causas de accidentes más comunes y adoptar las medidas preventivas del caso.

Elaborar normas de seguridad de trabajo, con las respectivas indicaciones para el uso del equipo.

Proveer al personal de un local para vestuario y duchas donde asearse y cambiarse de ropas después de la jornada de trabajo, a fin de no llevar a sus hogares cualquier clase de contaminación.

Establecer un programa de exámenes médicos para que puedan ser identificados los riesgos potenciales de contaminación, relacionados con su actividad.

Mejorar la calidad del equipo y herramientas, buscando la uniformidad de los recipientes en cuanto a forma, tamaño y peso, y obligando, por lo menos al sector comercial, el empleo de recipientes plásticos de unos 60 a 100 litros de capacidad. Para el sector residencial, llevar a cabo una buena campaña de promoción y concientización.

Dotar a los trabajadores de guantes, botas y por lo menos de dos uniformes al año. Figura 6.28.

FIGURA 6.28

Implementos de protección

"EL SUPERVISOR EJERCERÁ EL CONTROL PARA EL EFECTIVO CUMPLIMIENTO DE LAS NORMAS DE SEGURIDAD"

6.2 MANTENIMIENTO

6.2.1 RECURSOS

A diferencia de otras obras, la construcción de un relleno sanitario requiere de una constante supervisión y mantenimiento, lo cual implica algunos gastos que, aunque son mínimos, deben ser atendidos oportunamente, debiendo preverse los recursos correspondientes en el presupuesto anual del municipio.

6.2.2 SUPERVISION

Uno de los elementos más importantes en el relleno sanitario es el jefe o supervisor de aseo, quien debe organizar, dirigir y controlar las operaciones; además, debe contar con el pleno respaldo de la Administración Municipal.

Si el relleno sanitario manual no cuenta con una buena supervisión ni con un adecuado mantenimiento técnico y económico, fácilmente podrá convertirse en un botadero a cielo abierto, con todos sus perjuicios.

"Un relleno sanitario exige una constante supervisión para poder evitar fallas futuras"

6.2.3 VIAS DE ACCESO

Las vías de acceso, frente de trabajo, redes de drenaje pluvial y superficie terminada del relleno, deben mantenerse en buenas condiciones operativas.

El costo de manutención de los accesos es inferior al de reparación por daño y paralización de un vehículo recolectar. Por tal motivo, deben almacenarse pedruscos, restos de demolición y tierra adecuada. El frente de trabajo debe ser organizado y limpio.

6.2.4 ABASTECIMIENTO DE MATERIALES Y HERRAMIENTAS

Una vez concluidas las labores diarias, las herramientas deben dejarse limpias y, en caso de daños o quiebras, deben ser reparadas o sustituidas a la mayor brevedad.

Uno de los mayores problemas administrativos es el abastecimiento de materiales, del cual depende todo mantenimiento. Por lo tanto, es necesario planificarlo. Esto incluye la previsión de piezas y otros materiales que deben depositarse en el almacén del municipio. Es conveniente también llevar un control de las herramientas e implementos suministrados a los trabajadores, tanto para su inventario como para establecer el tiempo de reposición por daños. La tabla 6.2 se presenta como guía para esta labor.

6.2.5 CONTROL DE MOSCAS

El control de moscas en el relleno no debe ni puede hacerse con insecticidas. Su excesivo empleo no sólo origina la contaminación del ambiente, sino que también desarrolla en las moscas la resistencia a los insecticidas, lo cual a largo plazo no permite su control. Por lo tanto, debe disminuirse su uso al máximo. En cambio, el cubrimiento con la tierra debe ser el método principal. No obstante, como las moscas llegan con las basuras en los vehículos recolectores y en ocasiones resulta notoria su presencia, se recomienda fumigar el área del relleno, con la periodicidad que se requiera en cada caso. Figura 6.29.

FIGURA 6.29

Fumigación en el área del relleno sanitario

TABLA 6.2

Control de herramientas

6.2.6 MATERIAL DISPERSO

Es importante mantener limpias las áreas adyacentes al frente de trabajo diario, puesto que en algunas ocasiones, cuando se dejan acumular los papeles volantes arrastrados por el viento, se brinda un mal aspecto a la apariencia estética del relleno. Se aconseja que uno de los trabajadores, utilizando un saco o costal, recoja todos estos materiales dispersos al término de la jornada diaria, y los deposite en el sitio donde se construye la celda. Figura 6.30.

FIGURA 6.30

Recolección de material disperso en el área del relleno

6.2.7 CONTROL DE INCENDIOS

En el área del relleno se deben evitar las quemas de papel, cartón, plásticos, etc. para no correr el riesgo de propiciar un incendio, dado que la descomposición de la basura produce metano que es un gas combustible; además, deteriora su aspecto asemejándolo a un botadero abierto.

6.2.8 CONTROL DE AGUAS

Se debe conservar en buen estado el drenaje pluvial periférico (canal en tierra, cunetas) y la superficie del relleno. Asimismo el frente de trabajo debe tener drenajes para no perjudicar el movimiento de los vehículos.

6.2.9 DRENAJE DEL PERCOLADO

Debido a la gran cantidad de material fino arrastrado por las aguas que percolan en el interior del relleno, los drenajes se van colmatando poco a poco, lo que hace necesaria su limpieza. Se debe extraer este material de la zanja que conduce los lixiviados hacia el campo de infiltración, pues de lo contrario, con el tiempo se obstruirán y el líquido escurrirá por la superficie.

6.2.10 DRENAJE DE GASES

Debido a los asentamientos del relleno, al tránsito vehicular por encima de las celdas y demás, las chimeneas de gases se van deformando e inclinando, por lo que es necesario mantenerlas verticales a medida que se eleva el nivel del relleno, para evitar su obstrucción y pérdida.

6.2.11 ACABADO FINAL Y ASENTAMIENTO

La colocación de la cobertura final y el engramado requiere gran atención, pues no sólo incide en el funcionamiento, sino también en la imagen final del relleno terminado.

Con el transcurso del tiempo, los desechos sólidos se descomponen (parte se transforma en gas y parte en líquido), y la tierra de cobertura y la humedad penetran en sus vacíos, asentándolo. Después de dos años, el asentamiento se reduce mucho y prácticamente desaparece a los cinco años. Como el asentamiento no es uniforme, se producen depresiones en la superficie del relleno, donde se acumula el agua de lluvia; por lo tanto, se deben hacer nivelaciones al terreno y procurar su drenaje.

La administración local debe velar para que una vez concluya la vida útil del relleno sanitario, se le dé el acabado final y el mantenimiento necesarios, para que el terreno sea disfrutado por la comunidad, tal como fue previsto al inicio del proyecto. De no ser así, la población no obtendrá uno de los beneficios de esta obra de saneamiento básico. Esto podría ser una causa del rechazo de nuevos sitios, lo que implicaría ubicaciones más lejanas de las áreas urbanas, aumentando los costos de transporte de los desechos y del servicio de aseo.

Se recomienda colocar un nuevo letrero o cartel con el nombre de la obra, parque o campo deportivo, indicando que está construido sobre un relleno sanitario.