EL DESTINO DE LOS DESECHOS SOLIDOS

Raúl Zaltzman

Profesor de Ingeniería Civil

Universidad de West Virginia

Morgantown, West Virginia

E.U.A.

Tradicionalmente, el medio - agua, aire, suelo - ha sido el recipiente de todos los productos y desechos resultantes de las actividades humanas. Mientras estos desechos venían siendo depositados en el medio ambiente en pequeñas cantidades y en forma dispersa, el medio recipiente ha sido capaz de asimilarlos sin sufrir daños o cambios irreversibles, mientras ha tenido la capacidad y el tiempo suficiente para inactivarlos, absorberlos, dispersarlos, o estabilizarlos - como consecuencia el daño causado ha sido relativamente limitado, y en general los recursos afectados han sido capaces de recobrar la mayoría de sus características originales.

Durante las últimas décadas, la población rural ha venido emigrando en números crecientes hacia los centros urbanos (fig. l). Sumada a esta migración el incremento acelerado de la población urbana en sí, ha resultado en la reconcentración demográfica en áreas relativamente reducidas, y consecuentemente en una producción concentrada de enormes cantidades de desechos. Debido a la manera en que estos desechos han venido siendo depositados en medio de estas áreas, muchos de sus sectores, no han podido absorber el impacto de la sobrecarga, resultando en su deterioro paulatino y en algunos casos irreversible. Los daños sociales y económicos, a consecuencia de esta producción y eliminación indiscriminado de desechos, ya han llegado a tal magnitud que actualmente son considerados como problemas de primer orden que requieren atención y medidas inmediatas para su control primero, y consecuentemente su solución a corto plazo (4,5).

Es así corno en las grandes urbes, los problemas relativos a la contaminación y deterioro generalizado del medio ambiente, son ya paralelos e inclusive más apremiantes que los referentes al aprovisionamiento de agua potable, alcantarillado, energía eléctrica, transporte y vías de comunicación. Ya que la ausencia de un medio ambiente adecuado hace que los servicios mencionados se conviertan en actividades irrelevantes para una comunidad que difícilmente podrá sobrevivir.

En áreas de desarrollo económico reciente (gran parte de Latinoamérica entra dentro de esta categoría), los problemas que han surgido en los centros urbanos como consecuencia del crecimiento acelerado de la población e industrialización, se han visto agudizados particularmente por la desproporcionado afluencia de la población rural hacia las ciudades, y el rezago ya existente de facilidades, fondos, y tecnología necesarios para atender las exigencias urbano-ambientales.

 

PRODUCTIVIDAD Y CRECIMIENTO DE LA POBLACION EN LATINOAMERICA(1) *

 





POBLACIÓN

1961

CRECIMIENTO

1961 71

MIGRACIÓN

POBLACIÓN

1971

URBANA

101.6

33.0

+13.0

147.0

RURAL

107.0

35.0

-13.0

128.0

TOTAL

208.6

68.0

275.0

 

 

 

 

En términos generales, las ciudades han considerado el manejo (remoción y disposición) de los desechos producidos por sus habitantes, como una tarea necesaria, pero de carácter secundario asignando únicamente un mínimo de esfuerzos, personal y fondos.

El manejo de los desechos sólidos, es un ejemplo sobresaliente de negligencia en la administración, planeamiento y protección del medio ambiente urbano. No obstante que esta actividad absorbe la mayor fuerza laboral de las municipalidades consumiendo una cantidad relativamente elevada del presupuesto de las mismas, en la mayoría de los casos esta labor no es lo que podría llamarse eficiente productiva. Esto se comprueba fácilmente en los alrededores de nuestras ciudades, donde la presencia de basuras y desechos de todo tipo, son parte del panorama cotidiano.

Los desechos sólidos han dejado ya un sendero de destrucción, suciedad e inmundicia. A través de nuestro continente se puede ver basura en las calles y a lo largo de caminos, playas sucias, lotes baldíos llenos de escombros y desperdicios y depósitos de basura humeando, hediondos e infestados de ratas y moscas; otras aspectos menos visibles pero derivados de este problema y sumamente críticos son: la basura en los ríos, océanos y lagos, y consecuentemente la contaminación de aguas superficiales y subterráneas; contaminación atmosférica y el desperdicio de recursos naturales. Además de lo anterior, la glotonería por artículos de conveniencia (desechables) ha llegado a tal punto que la producción y disposición de éstos ha resultado en el incremento acelerado de los problemas ambientales ya existentes.

La recolección y eliminación de desechos sólidos en gran número de municipalidades latinoamericanas es inadecuada y anticuada; los empleados reciben salarlos, entrenamiento y beneficios marginales, además de tener que trabajar en condiciones conducentes a una alta proporción de accidentes (ver Tabla l). Los empleados de los servicios de limpieza se han dado cuenta de sus problemas y a últimas fechas, sus exigencias relativas al mejoramiento de sus condiciones de trabajo han resultado en conflictos laborales y paros de servicio. Corno consecuencia la basura se ha acumulado en las calles por varios días e inclusive semanas. Incidentes de este tipo han dramatizado los factores humanos socioeconómicos integrales en las labores de limpieza urbana y el control de la calidad ambiental.

En aquellos lugares en los cuales la expansión urbana ha cruzado barreras y subdivisiones político-administrativas, formando megalópolis constituidas de un gran número de ciudades independientes, se han acrecentado y complicado los problemas originados con la remoción, tratamiento y disposición de los desechos producidos en cada una de las entidades comprendidas dentro de] área metropolitana. Bajo estas circunstancias la práctica de transportar los desechos de las ciudades, fuera de sus confines y eliminarlos en forma expedita y con un mínimo de gastos en lugares poco frecuentados y fuera de la vista de] público, ha tenido que ser abandonada paulatinamente a medida de que las áreas circundantes van siendo ocupadas por la creciente población. Por consiguiente las distancias hacia terrenos disponibles para la disposición de desechos se van incrementando rápidamente, y otras comunidades empiezan a competir por el uso de esos sitios.

 

TABLA 1

Año

País

Ciudad

Población

Prod.Est.

Basura

(población servida)

Densidad

de la ba-

sura (pro-

medio

anual)

Frecuen-

cia de

la reco-

lección

Disposición

final total

cantidad

por día

Total

número

Servida

número

Servida

%

(1000)

(1000)

Kg/cap/día

Kg/m3

Semanal

ton/día

1972

Argentina

Buenos Aires

5400*

5400*

100

0.48*

500.0*

6-7

2600

1972

Mendoza

150

143

95

0.31*

-

6

45*

1972

Salta

180

170

94

0.65*

392.9*

6

110

1972

Bolivia

Cochabamba

153

77

50

0.65

240.0

3

50

1972

La Paz

563

195

35

0.75

350.0

3

180

1972

Santa Cruz

130

14

11

0.44

305.0

3

16.5

1972

Brasil

Porto Alegre

900

750

83

0.50

280.0

-

300

1972

Río de Janeiro

4500

3600

80

0.70

262.5

3

2660

1972

Salvador

1001

642

64

0.55

300.0

6

483

1972

Ecuador

Quito

600

550

92

0.92

-

6

506*

1972

Guatemala

Guatemala

573

426

74

0.86*

340.9

2

401

1972

Honduras

Tegucigalpa

300

210

70

0.63*

-

2-3

132*

1972

México

Aguas Calientes

200

190

95

0.39

380.0

6

72

Tlalnenpantla

520

364

70

0.50

500.0*

3-6

1321

1972

Nicaragua

Managua

405

359

89

0.37

380.0

3

195

1971

Panamá

Panamá

418

376*

90*

0.87*

-

7

328

1972

Santiago

11

8

73

0.80

-

7

8.5*

1972

Paraguay

Asunción

500

100

20

-

-

3-4

-

1972

República

Dominicana

La Romana

37

37

100

-

-

3

-

1972

Santiago

155

120

77

-

-

7

-

1972

Santo Domingo

700

455*

65*

-

-

7

-

* Estimada

 

 

Población**

Prod.Est.

basura

(población

servida)

Densidad

de la ba-

sura (pro-

medio

anual)

Frecuen-

cia de

la reco-

lección

Total

número

Servida

número

Servida

 

(1000)

(1000)

 

Kg/cap/día

Kg/m3

 

Total

17,395

14,185

-

-

-

-

Promedio

828

675

82

0.60

315

4.8

La Media

418

210

-

0.55

305

-

** Únicamente para las ciudades estudiadas

 

TABLA 1-A

País

Ciudad

Empleados

N de acci-

dentes pro-

fesionales

por año

N de enfer-

medades pro-

fesionales

por año

Costo anual

Total

Número

Recolec-

ción

número

Recolec-

ción

%

Total

US $

Recolec-

ción

Recolec-

ción

Total %

(1000)

(1000)

Argentina

Buenos Aires

3718

2330

63

-

-

1846

900

49

Mendoza

-

74

-

-

-

-

167

-

Salta

181

81

45

-

-

-

194

-

Bolivia

Cochabamba

295

28

9

-

-

213

-

-

La Paz

820

67

8

-

-

455

-

-

Santa Cruz

94

8

9

-

-

37

-

-

Brasil

Porto Alegre

1031

344

33

131

1251

1593

642

40

Río de Janeiro

8233

1346

16

256

-

12295

2625

21

Salvador

2149

373

17

-

-

1444

405

28

Ecuador

Quito

650

353

54

-

-

-

206

-

Guatemala

Guatemala

503

119

24

150

240

580

250*

43*

Honduras

Tegucigalpa

393

115

29

5

100

-

-

-

México

Aguas Calientes

118

37

31

2

10

82

18

22

Tlalnenptla

135

55

41

36

190

138

61

45

Nicaragua

Managua

382

110

29

-

-

-

-

-

Panamá

Panamá

779

350

45

18

309

1600

965

60

Santiago

23

12

52

5

-

20

-

-

Paraguay

Asunción

332

42

13

-

-

556

319

57

República Dominicana

La Romana

120

25

21

2

-

78

26

33

Santiago

315

70

22

-

2

363

124

34

Santo Domingo

1150

544

47

20

3

3000

1400

47

* Estimada

1 1971

 

Población

servida**

número

Empleados**

N de acci-

dentes pro-

fesionales

por año

N de enfer-

medades pro-

fesionales

por año

Costo Anual**

Total

número

Recolec-

ción

número

Recolec-

ción

%

Total

Recolec-

ción

Recolec-

ción

Total %

(1000)

Por cada

100,000

personas

Por cada

100,000

personas

US $/

cap por

año

US $/cap

por

año

Promedio

675

227

55

24

63

234

2.63

1.10

42

La Media

210

216

48

-

19

100

2.42

0.73

-

** Únicamente para las ciudades estudiadas

La alternativa de retener los desechos dentro de los límites urbanos es menos satisfactoria, ya que en términos generales la tierra tiene gran demanda para otros usos más lucrativos, y solo en algunos casos se han reservado tierras para ser usadas como parte integral de los procesos de tratamiento y la disposición eventual de los desechos urbanos.

El interés en la administración del servicio de limpieza pública para el residente urbano, se limita a que sus desechos sean recogidos regularmente a un costo mínimo y en horas y lugares que sean convenientes. Esta falta de interés del público es quizás el factor negativo más importante al que se enfrenten el personal y las entidades responsables, deseosas de proveer servicios, cuando menos adecuados; presentando un obstáculo para cualquier intento de un planeamiento comprensivo, adquisición de equipo, nivelación de salarios y empleo de personal competente. En resumen, la operación y mantenimiento de un servicio eficiente y económico no puede ser alcanzado sin el soporte público.

En conclusión, el problema de la contaminación de la tierra y deterioro del medio ambiente causado por las basuras, es el resultado de: descuido y sobrestimaci6n de la capacidad de la naturaleza para disipar, o asimilar los desechos producidos y depositados en forma indiscriminada; un público mal informado y/o desinteresado en invertir esfuerzo, tecnología y fondos suficientes para el manejo apropiado de sus desechos; insensibilidad contra los insultos a las bellezas naturales y destrucción y deterioro de recursos naturales y fuentes de esparcimiento. Claramente, este problema no podrá ser resuelto sin un plan comprensivo para educar al público en general, al personal encargado de la remoción y disposición de las basuras y a las autoridades interesadas y responsables en particular; para así poder desarrollar la conciencia y apoyo que serán necesarios para desenvolver y poner en acción las medidas necesarias que aseguren el bienestar y la salud de la población, y los trabajadores de los servicios de limpieza; además de proteger los recursos, bienestar y fuentes de vida de generaciones futuras.

LOS DESECHOS SOLIDOS Y SUS IMPLICACIONES ECONOMICAS

las entidades urbanas en Latinoamérica produjeron en 1970 (conservadoramente) un promedio de desechos correspondientes a un kilogramo por persona diariamente. Esto significa que cada habitante produce anualmente 365 kilogramos de desechos, que requieren su manejo y eliminación.

En los Estados Unidos de Norteamérica, el servicio de salud pública estima que cada uno de los habitantes de esa nación produjo aproximadamente una tonelada de desechos en 1968 - o sea, un total de 200 millones de toneladas de desechos anualmente. La misma encuesta reportó que en ese mismo año los costos e inversiones realizados por concepto de recolección, acondicionamiento y disposición de esos 200 millones de toneladas, ascendieron a "4,500 millones de dólares". Todo lo anterior sin contar el costo de los daños y las pérdidas causadas por el manejo inapropiado de los mismos desechos.

Esto significa que en los Estados Unidos de Norteamérica se gastaron en 1968, aproximadamente 22.50 dólares por habitante, únicamente en los servicios de recolección y disposición de desechos sólidos. De esta cantidad un 40 por ciento fue erogado directamente por las entidades municipales y el resto corresponde a inversiones privadas y gastos efectuados por los usuarios.

En latinoamérica, (1972), la cantidad presupuestada por las municipalidades fue un poco más baja (Tabla 1) y fluctúa entre 0.44 y 14.40 U.S. dólares por habitante por año, esto únicamente indica que los salarios y las cantidades de desechos producidos son menores, y dependiendo de la localidad, el servicio provisto es mayor o menor.

En la mayoría de los casos las operaciones e instalaciones utilizadas para la reducción, tratamiento y disposición final de los desechos pueden ser consideradas marginales, tanto en los Estados Unidos de Norteamérica (3) como en Latinoamérica. En EE.UU., de 14,000 basurales investigados, únicamente 700 fueron considerados aceptables (no necesariamente sanitarios); asimismo todos los estudios hechos en diferentes lugares de Latinoamérica insisten en la necesidad de mejorar los vertederos visitados. Asimismo todos los reportes y la literatura revisada indican la falta parcial o absoluta de información aceptable, concerniente a las operaciones y administración de los servicios de 1impieza urbana. Por lo tanto, salvo en algunos casos contados, cualquier discusión referente a las condiciones existentes así corno el delineamiento de un plan de acción efectivo será puramente académica, mientras no se produzca la información mínima necesaria referente a las funciones básicas, los problemas y necesidades de cada lugar.

No obstante, como ya se discutió previamente, sí bien los costos y datos presentados en la Tabla 1, no pueden ser usados más que por su valor académico, es interesante el hacer notar que a diferencia de otros servicios municipales, los servicios de limpieza pública ya poseen una infraestructura básica y cuando menos existe ya la conciencia o costumbre de considerar este servicio como parte necesaria de la vida municipal. En la mayor parte de

las grandes metrópolis de nuestro continente existen servicios de recolección de desechos, considerados satisfactorios cuando menos para parte de la población. Sin embargo, la parte relativa a la disposición final de los mismos es deficiente en la mayor parte de los casos. Por lo tanto, todo lo anterior hace notar que la mayor parte de los municipios cuentan con un presupuesto básico que puede servir como base saludable para la reestructuración y habi1itación de los servicios de remoción y disposición apropiada de los desechos municipales. (Esto no significa que los fondos y personal disponibles para diferentes servicios de limpieza urbana serán suficientes).

De acuerdo con esta política, cuando se comparan las inversiones actuales y se evalúa el daño causado por el manejo inapropiado de estos servicios, la erogación adicional necesaria para proveer servicio eficiente al público y mejorar las condiciones ambientales urbanas (recuperando tierras marginales o deterioradas con prácticas presentes, renovar la calidad de las aguas y limitar a un mínimo la cantidad de contaminantes depositados en la atmósfera), se convierte en una inversión sumamente atractiva. De esta manera las utilidades derivadas serán percibidas a corto plazo y podrán ser gozadas tanto por la generación presente como las generaciones futuras.

En resumen, particularmente la protección de los suelos en función a su valor como recipiente de desechos, costará más mientras se invierta menos durante el proceso de diposición de los mismos. El valor y uso eventual de las tierras usadas como recipiente de basura y otros desechos urbanos será proporciona] no tanto al valor de la inversión sino más bien a la calidad del proceso usado para la disposición de estos materiales y a la calidad del producto terminado.

Esta misma analogía puede ser aplicada a los servicios de remoción y transporte de desechos (es decir, un servicio o sistema de recolección carente de dirección, organización y planeamiento apropiados se traduce en costos excesivos a causa del uso inapropiado del equipo, mala administración del personal disponible, así como la adquisición y utilizaci6n de equipo y personal inadecuados) donde la falta de objetividad y planeamiento requeridos resulta en un servicio marginal y costos excesivos.

NIVELES DE SERVICIO PRESENTE Y PROSPECTOS PARA EL FUTURO

En la mayor parte de las áreas urbanas del continente americano, la cantidad y el tipo de desechos ya se vienen considerando como indicadores del nivel y actividad de la economía, y por lo tanto indicativos del nivel de vida de la población. De acuerdo con este concepto, a medida que las regiones van conquistando niveles superiores de solvencia económica, este proceso se va manifestando en una mayor cantidad y variedad de desechos y en la reducción de la vida útil de los bienes de consumo. En otras palabras, los diferentes productos de consumo permanecen en la economía por períodos más cortos a medida de que se incremento el nivel de vida.

En la mayor parte del continente este progreso y desenvolvimiento económico y el incremento acelerado de población (sumado al apetito insaciable de artículos desechables o uso único) han resultado en un incremento desproporcionado de cantidades de desechos producidos en un periodo muy corto. Estas condiciones - la explosión demográfica, el incremento del poder adquisitivo de la población, y el incesante incremento de la tasa de producción de desechos - han traído como resultado la sobrecarga de los servicios existentes y como consecuencia el deterioro de los servicios y el alza de los costos. No obstante dichos servicios no son mantenidos cuando menos a los niveles anteriores, además de que la extensión de servicios a nuevas áreas se va convirtiendo literalmente en una misión casi imposible.

El aumento de producción de desechos más acelerado que el incremento de la población parece ser un proceso continuo, y es ilustrado gráficamente en la fig. 2 que muestra el movimiento demográfico y la tasa de producción de desechos en los Estados Unidos de Norteamérica durante este siglo.

No obstante la gran cantidad de fondos dedicados en este país (4,500 millones de dólares por año), de acuerdo con el reporte preliminar de la Encuesta Nacional llevada a cabo en los Estados Unidos de Norteamérica en 1968, la calidad de servicio demostró no ser siquiera suficiente para cubrir las necesidades de los servicios de limpieza pública para la población. Este reporte indica que de todos los desechos sólidos comerciales, residenciales y municipales, únicamente 76% son removidos por un servicio de limpieza. 58% son depositados en vertederos a cielo abierto; 6% son incinerados; 10% son eliminados en rellenos sanitarios; únicamente 2% son procesados para su recuperación y 24% termina en veredas, arroyos, caminos, azoteas, patios, ríos, lagos, playas, etc.

 

 

GRAFICA DEMOGRAFICA Y DE PRODUCCION

DE DESECHOS SOLIDOS EN E.U.A. * (1,2,3)

 

Figura 2

 

Dicho lo anterior, los prospectos para el futuro no son muy atractivos; el esfuerzo y los gastos que serán requeridos serán considerables en términos de inversión a largo plazo. Sin embargo, si el problema es atacado a tiempo, con firmeza y dedicación y con apreciación de la magnitud de los costos económicos y sociales implicados en el manejo de desechos sólidos; a través de un proceso comprensivo y racional, se obtendrá un sistema socio- económico balanceado que. controlará en forma racional tanto la cantidad como las características y composición de los desechos; recogerá todos aquellos materiales de desecho que requieran ser removidos; recuperará en forma creativa todos aquellos que puedan ser usados nuevamente; y en forma apropiada dispondrá de todos aquellos que así lo requieran.

Para concluir, se debe de tener en mente que la limpieza de una ciudad refleja directa e indirectamente la salud de la misma, sin olvidar la importancia de los aspectos estéticos en relación al bienestar público y el desarrollo de la comunidad. Asimismo, es oportuno señalar que los servicios de limpieza pública deben de ser tratados necesariamente corno actividades integrales de saneamiento ambiental.

Una vez que se reconozca que los servicios de limpieza urbana están ligados directamente a la protección o contaminación urbano-ambiental en general, es necesario reconocer que se deberán considerar las otras fases o condiciones que influencian la implementación de cambios de dirección en las prácticas, métodos y técnicas para la disposición de desechos urbanos. Tradición, aspectos legales y la endémica falta de recursos técnicos y financieros que plagan a los municipios modernos, serán en cada caso obstáculos, que deberán ser atacados previo a cualquier atentado para la solución de este problema.

Por lo tanto, se puede afirmar que los servicios de remoción y eliminación final de desechos o la falta de los mismos, pueden ser conducentes al deterioro del medio ambiente y restringir el desarrollo de las comunidades. Y que, si no se toman medidas necesarias para remediar las condiciones existentes, los daños causados serán de tal magnitud, que no podrán ser reparados a costo alguno. Estos cambios y medidas afectarán a todos los sectores de la población y por lo tanto requerirán su soporte y cooperación -, mayormente en lugares donde costumbres y tradiciones prevalentes y contrarias a estos cambios estén arraigadas.

Notas

(1) Environmental Quality - The first report of the Council on Environmental Quality -

August 1970.

(2) U.S. Bureau of Census - 1920, 1940, 1960 and preliminary 1970.

(3) U.S.P.H.S. Bureau of Sol id Waste Management - 1968 National Sol id Waste Survey.

(4) Desechos Sólidos y Contaminación de los Suelos - Report to PAHO, by Raul

Zaltzman, West Virginia University.

(5) Proposals of Change and Strategies of Health for the Decade 1971-1980, Meeting of

Ministers of Health of the Arnericas, Santiago, Chile, October 1972.