Cómo es el ambicioso programa de reciclaje que lanza Shanghai, la ciudad que más basura produce

Muchos residentes todavía tienen dudas: la carne va a parar a los residuos "húmedos", es decir, orgánicos, pero ¿adónde van los huesos? Respuesta: los huesos de los animales pequeños como las aves de corral pueden pasar a los residuos orgánicos, porque se descomponen más fácilmente, pero los huesos de cerdo o de ternera van a la incineradora.

Ahora, hay cuatro contenedores en las residencias de Shanghai: reciclables, residuos húmedos, residuos secos no reciclables y, por último, residuos peligrosos como las baterías eléctricas.

La principal novedad es el contenedor para residuos orgánicos, que deben ser transformados en compost o producir biogás. Los otros contenedores ya existían antes, pero no funcionaban. Esta vez, la ciudad está determinada a cambiar las cosas.

Formar a 24 millones de personas a separar residuos
Con el fin de dotarse de los medios para alcanzar su meta, Shanghai ha contratado a 1.700 instructores y ha organizado 13 mil sesiones de formación. Pero además, la ciudad puede contar con una sólida red de voluntarios de los comités de barrio, que están allí para explicar a los residentes cómo separar los residuos.

Probablemente se necesite algo de tiempo para que todo el mundo juega el juego, pero algunas residencias formaron parte de las zonas piloto, donde el sistema se puso en marcha un año antes, y ya se puede hacer un primer balance.

Recompensas y multas
Al principio, según los residentes, es un poco molesto porque ya no se puede tirar la basura en cualquier momento: los contenedores están abiertos sólo tres horas por la mañana y tres horas por la tarde y se tira los desechos en presencia de los voluntarios. Eso, incluso después de un año, lo que significa que las autoridades todavía no confían en la gente. Pero uno se acostumbra y termina funcionando bastante bien.

Para fomentarlo, también existe un sistema de recompensas: los residentes ganan puntos cada vez que clasifican bien, puntos que pueden convertirse en jabón y pañuelos.

Leé también
Zapatillas verdes: correr por el planeta
Para los que clasifican mal, sin embargo, la ciudad prevé hasta 200 yuanes de multa, es decir 25 euros, para los particulares. Una sanción que puede ir hasta 60 mil euros para las empresas.

Por Simon Leplâtre

Link:

https://tn.com.ar/internacional/como-es-el-ambicioso-programa-de-reciclaje-que-lanza-shanghai-la-ciudad-que-mas-basura-produce_977436

Check Also

Aumenta la acumulación de basura en las calles de Cuba

Mientras las temperaturas ascendían en los últimos días y se acercaba la temporada de lluvias, un creciente desasosiego comenzó a apoderarse de los vecinos de la calle Belascoain, en La Habana. Sobre el asfalto de la calle, un basurero improvisado iba creciendo. En la pila de desperdicios había bolsas rotas, papeles, cartones, escombros y sobras de alimentos pudriéndose. Moscas y gatos rondaban mientras el hedor era esparcido por la brisa del cercano mar. Al bloqueo energético que provoca en Cuba cortes de luz de 20 horas, la falta de agua y de transporte y la semiparalización de la vida doméstica, se sumó en las últimas semanas la ingente acumulación de basura en algunos puntos de La Habana y las principales ciudades del país. Debido a la escasez del servicio de recogida de basura, los vecinos comenzaron además a quemarla provocando destrozos en la infraestructura pública y disparando la preocupación de autoridades y expertos por sus efectos insalubres. Este adverso contexto ha dado pie, no obstante, al nacimiento de algunas iniciativas ciudadanas para combatir la acumulación de los desechos. “Estamos frente al Hermanos Ameijeiras, un hospital famoso en este país”, dijo a The Associated Press María Odalys Ramírez mientras elevaba la vista al edificio que se erige con sus 24 pisos en el corazón del municipio de Centro Habana. El centro médico colinda con el vertedero sobre la calle Belascoain. “Lo que usted está mirando es deprimente. La situación que hay con la basura en esta zona, las moscas, la insalubridad, las ratas”, se lamentó Ramírez, una ama de casa de 63 años que, apenas abre la puerta de su casa cada día, se topa con pilas de desperdicios. Los desechos se acumulan cerca de escuelas, restaurantes y paradas de taxis. Hay calles parcialmente bloqueadas por la basura, mientras automóviles, bicis y peatones pasan esquivándola. Los vecinos se quejan de que los camiones recolectores trabajan irregularmente.