Bruselas obliga por ley a las marcas a pagar el achatarramiento de los coches que fabrican

La idea de Bruselas es que los fabricantes asuman la responsabilidad total sobre el achatarramiento

Hace solo unas horas que Bruselas aprobaba una de las normas que más puede afectar al automóvil en los próximos años. La intención del nuevo Reglamento de Vehículos Fuera de Uso (ELVR) es que la responsabilidad del achatarramiento de los coches recaiga sobre los fabricantes de automóviles, que, lógicamente, deben asumir también el coste integral del reciclaje.

La intención de Bruselas es regular las emisiones de los automóviles durante todo su ciclo de vida útil, es decir desde la cuna (fabricación) hasta su reciclaje, pasando por las emisiones derivadas de su utilización, esta es precisamente la parte del ciclo de vida que recae sobre el propietario.

Bruselas quiere obligar a las marcas a que durante la fabricación de los coches nuevos utilicen un 15 % de plástico reciclado en un plazo de 6 años y un 25 % a los 10 años, que a su vez debe proceder de otros coches viejos ya reciclados. Una serie de exigencias que afectan incluso al proceso de desmontaje de los coches que debe ser sencillo, fácil y rápido para reducir el tiempo necesario en el proceso.

Los pellets de plástico reciclado van a ser imprescindible en la fabricación de automóvles

A nivel macroeconómico, la adaptación del automóvil a esta nueva normativa podría tener un coste para el sector de unos 1.000 millones de euros, que, de acuerdo con Bruselas, en parte estaría financiado por el ahorro en la compra de materias primas gracias al reciclaje y en las multas por emisiones de CO2.

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Bruselas obliga por ley a las marcas a pagar el achatarramiento de los coches que fabrican

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