El origen del símbolo de reciclaje

El origen del símbolo de reciclaje

Son pocos los envases que tenemos en casa que no tengan impreso este dibujo formado por tres flechas, un símbolo que este año cumple cuatro décadas.

Su origen se remonta a la celebración del primer Día de la Tierra en 1970, cuando una compañía de Chicago de embalajes, la Container Corporation of America, patrocinó un concurso para crear un diseño que simbolizara el proceso de reciclaje de cara a este día. El ganador de este certamen en el que participaron 500 estudiantes de diseño fue Gary Anderson, un joven de 23 años, estudiante de la Universidad del Sur de California, que estaba haciendo un máster de diseño urbano.

Su diseño, considerado como uno de los más influyentes del siglo XX, se basa en la banda descubierta en 1858 por el matemático y astrónomo alemán August Ferdinand Möbius. Gary siempre había estado intrigado en esta estructura de una sóla cara cuyos extremos se unen girándolos, y cuando vió el dibujo de la artista holandesa MC Escher, en el que se representaban unas hormigas en el doblado y torcido de una tira de papel, lo tuvo claro. Presentó tres diseños y el jurado eligió el más sencillo.

Gary cogió su pluma y dibujó durante tres días este sencillo símbolo en el que mezcló la idea del reciclaje con el infinito. Y ganó el primer premio: una beca de 2.500 dólares para continuar sus estudios. El joven eligió la Universidad de Estocolmo y hoy es todo un experto en planificación territorial y temas ambientales.

Container Corporation of America dejó este diseño en el dominio público para que otros pudieran contribuir a la difusión el mensaje de reciclaje. Con todo, el dibujo tardó en popularizarse por el resto de países. Tuvieron que pasar diez años después del concurso, para que Gary viera su dibujo en los contenedores de reciclaje de Ámsterdam. Hoy, su presencia es internacional e indica que los materiales de los que se compone el producto pueden ser reciclados.

Check Also

La mitad de la recogida selectiva de basura en Córdoba termina en el vertedero

C rdoba lidera en Andaluc a el sistema m s avanzado de recogida selectiva de basura. Comenz la primera en los a os noventa y ha mantenido cierto rigor en la pol tica de reciclaje marcada por la Uni n Europea. Pero ojo: compararse con Andaluc a no quiere decir mucho. Nuestra comunidad aut noma exhibe unas cifras exiguas en la separaci n domiciliaria de la basura. Apenas el 17% de los residuos urbanos se recogen de forma selectiva, seg n datos recabados por el Ministerio para la Transici n Ecol gica. El bajo ndice sit a a Andaluc a a a os luz de Navarra (49,3%) y Catalu a (44,6%), las dos comunidades que m s se acercan al umbral del 50% previsto por la Uni n Europea para el a o 2035. Solo Murcia, Extremadura y Castilla La Mancha marcan un dato peor que el andaluz. La media espa ola apenas roza el 25%. En conjunto, el comportamiento ciudadano en relaci n a la separaci n y reciclaje de la basura que produce cada d a en su domicilio dista mucho del objetivo deseable. Solo basta con abrir cada tarde cualquier contenedor de alguno de los barrios de C rdoba para constatarlo. Sadeco recogi el pasado a o 217.916 toneladas de residuos urbanos, seg n datos proporcionados por la empresa municipal. Del total, solo 19.913 toneladas fueron directamente al vertedero. Es decir, un 9,2%. El resto, 198.003 toneladas (90,8%), pudieron ser rescatadas para reciclaje, compostaje e incineraci n. Pero atenci n: el dato tiene trampa. Una parte importante de este volumen fue rechazada en la planta de tratamiento y acab tambi n en el vertedero sin posibilidad alguna de reutilizaci n. El informe provisional de 2025, facilitado a Cord polis por Sadeco, no recoge ese indicador. Pero s la memoria de 2024. Y ese a o 94.245 toneladas de residuos urbanos fueron rechazadas tras ser sometidos a pretratamiento y acabaron finalmente en el vertedero. Ese volumen representa el 44% de las 213.517 toneladas de residuos recogidos por la empresa municipal. Si tomamos como v lidos esos datos, en 2024 ...